Mostrando entradas con la etiqueta NARRATIVA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NARRATIVA. Mostrar todas las entradas

14/4/19

LOS INSECTOS (Matilde García del Real, 1856-1932) de LOS ANIMALES TRABAJADORES: LECTURAS INFANTILES SOBRE LA NATURALEZA (1882)

#EscritorasParaNoOlvidar #MujeresDeLetras #EducaciónSigloXIX #Audioliteratura #LecturasInfantiles

NARRADORA INVITADAAinhoa Miguel

























En 1882 se publicó la primera edición de Los animales trabajadores. Lecturas infantiles sobre la naturaleza, pretendiendo, en palabras de su autora, "despertar en el niño el amor al trabajo (…) iniciar a los lectores en el estudio de la Naturaleza, despertando en ellos el deseo de conocerla y de penetrar sus misterios". 
Aunque la obra comienza en un estilo epistolar, con el fin de evitar la monotonía y alimentar el interés del lector, cada capítulo tiene un enfoque distinto intercalándose a lo largo del libro narraciones, cuentos cortos o situaciones de la vida infantil que enmarcan el estudio de los diferentes animales. 
Al final de cada lección aparecen una serie de preguntas "Que servirán al educador para cerciorarse de si el niño ha comprendido la lectura y para deducir de ella, bien una lección de moral, bien una conversación instructiva de las que reciben en Pedagogía el nombre de lecciones de cosas.” En concreto, en este capítulo de LOS INSECTOS de la edición con la que hemos trabajado (la séptima, 1912) encontramos preguntas como: "¿tienen huesos los insectos?", "¿En cuántas partes se divide su cuerpo?", "Decidme algo de los sentidos de los insectos. ¿Dónde tienen la vista?, ¿dónde el tacto?", "¿De qué suelen alimentarse los insectos?". En todas ellas se percibe un carácter educativo, así como la intención de que la lectura que se haga del texto sea comprensiva. Las maestras se servirán de esta preguntas en clase para comentar la lectura y establecer un diálogo con sus alumnos.

Su autora, la pedagoga y escritora Matilde García del Real y Álvarez Mijares (conocida como Matilde del Real Mijares), fue una de esas personas convencidas de que la educación era el instrumento fundamental para el progreso de la humanidad. Durante toda su vida profesional trabajó por conseguir la profunda transformación de la educación que necesitaba España y que para ella debía partir, sin duda, del reconocimiento del derecho a la educación igual para todos, niños y niñas, hombres y mujeres.
Maestra normal, institutriz, profesora de Jardines de infancia, y profesora en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, una Asociación con el fin de facilitar la educación de las mujeres y la regeneración de la sociedad española, fue la primera mujer que ingresó en la inspección de educación, ejerciendo 35 años como inspectora de Madrid, hasta su jubilación en 1926.

Hay que destacar que en 1908 cuando se creó el cuerpo de inspectores ella ingresó con el número uno del escalafón siendo no  sólo la primera sino también la única mujer en ese momento ya que el Estado no comenzó a nombrar inspectoras hasta cinco años después.
En su vocación de maestra intervino la Institución Libre de Enseñanza y, sobre todo, la jurista Concepción Arenal, amiga de la familia a la que admiraba profundamente y cuya influencia fue definitiva.

Los animales trabajadores. Lecturas infantiles sobre la naturaleza fue su primer libro y, también, su mayor éxito editorial. Tras ser declarado "de texto" por el Consejo de Instrucción Pública fue utilizado en las escuelas durante casi cincuenta años.

Pincha en los enlaces para adentrarte en la vida y la obra de esta profesional dedicada en cuerpo y alma a la educación y cuyo trabajo merece ser conocido y valorado más allá de los círculos interesados en la historia de la educación. 




👉🏼Lee LOS ANIMALES TRABAJADORES: LECTURAS... online. (Texto impreso. Séptima edición. 1912. BNE)

7/2/19

LA RANA DE SHAKESPEARE. Ricardo Reques. Baile del Sol Ediciones, 2018



-RESEÑAS&AUDIOFRAGMENTOS-

Una invitación a la lectura


Título: LA RANA DE SHAKESPEARE 
Autor: Ricardo Reques
Editorial: Baile del Sol Ediciones, 2018 
¿Sabes esa sensación de acabar un libro y que la última página te enganche tanto que el cuerpo te pida un montón de capítulos más…? Pues esa la vas a tener al llegar a la página 309 de La rana de Shakespeare de Ricardo Reques (Baile del Sol Ediciones, 2018). 
Esta es una historia de historias que se construye a partir de los cuadernos de campo de un investigador que se marcha al norte de Argentina para trabajar, junto con un equipo de allí, en un proyecto relacionado con el efecto del cambio climático sobre los anfibios. En estos cuadernos las anotaciones científicas se entremezclan con acotaciones históricas, con las experiencias del protagonista, sus fijaciones con los personajes femeninos con los que se relaciona, su frustración sexual y amorosa y su particular mirada sobre el mundo, las gentes y sobre él mismo...
Prosa, poesía, cuento, microrelato, ensayo,… los géneros, los estilos, las técnicas narrativas se entrelazan, solapan y deslizan, con sutileza y elegancia, por cada una de las páginas hasta llegar a esa 309. 
La intertextualidad, protagonizada en gran manera por los correos de Vogli —el conocido alter-ego del autor⎯, las entrevera de citas literarias que, con la excusa de nombrar a ranas, sapos y demás congéneres objeto del estudio, sirven al autor como punto de partida para hablar de todo lo divino y lo humano.   
La voz que cuenta, la que narra, la que reflexiona, relata empapada del paisaje que recorren y la lengua de  las gentes que lo habitan. describiendo todo y a todos con trazo preciso y poético no exento de humor ni de ironía. Es una voz potente que, a veces,  susurra al oído del protagonista hablándole de tú a tú, como si fuera quien mejor le conoce, que eleva el tono y se convierte en su portavoz, que admite el diálogo y que, en ocasiones, calla para dar paso, por ejemplo, a los diferentes microrelatos que salpican el libro. Un libro que no da lugar al acomodo, ni al salto de párrafo de la mirada lectora acostumbrada a obviar líneas de relleno. No tiene nada de relleno, nada de grasa innecesaria. Es pura fibra. Una obra de músculo ágil trabajado a golpe de técnica literaria con un final… interesante.
Que no es una novela al uso está claro. 
Por eso, La Rana de Shakespeare no se cuenta, se lee… o se escucha leer😉

MÁS Ricardo Reques:


11/1/18

SIN BRÚJULA (1956) Luisa Carnés (1905-1964) de TRECE CUENTOS (1931-1963) Editado por Hoja de Lata Editorial, 2017.

#EscritorasParaNoOlvidar #LuisaCarnés #HojadeLataEditorial #GuerraCivilEspañola 
La #Generacióndel27, esa impresionante constelación de escritores que hicieron grande la literatura española del siglo XX, anda muy coja al faltarle los nombres de mujer, como bien ha demostrado el documental Las Sinsombrero.
Luisa Carnés (Clara Montes para los mexicanos) falta, también, en la ya famosa imagen de #lasSinsombrero donde son todas las que están pero no están todas las que son.
Pero este 2017 ha sido su año. Y se lo merece. Era imperdonable su olvido.
Luisa escribe con una fuerza, sensibilidad, crudeza y autenticidad que hace que al leerla tengas esa sensación que te posee cuando acabas un libro que te impacta y crees imposible de superar...
#Sinbrújula (1956), el audiorelato con el que estrenamos año, es un texto en prosa que destila poesía a cada imagen, en cada renglón, con cada palabra precisa elegida por la autora. Es un cuento feroz y delicado sobre la condición humana -y más concretamente sobre la maternidad- en momentos de crisis, de supervivencia.
Es sólo una muestra -¡pero qué muestra!- de esta maravillosa antología que es #TreceCuentos (1931-1963).
Gracias, Laura de Hoja de Lata Editorial por permitirme convertir esta joya en un audiorelato.
Gracias, Miren de MujeresyCompañía La Libreria por animarme a hacerlo. 

Acomódate, dale al play, escucha y, luego, pincha en los enlaces y conócela mejor: 

14/5/17

EL MARIDO TUERTO (El HEPTAMERÓN. Narración VI) Margarita de Navarra (1492-1549)




El marido tuerto es una de las 72 historias -que son Historia- recogidas en el Heptamerón, un Decamerón francés, donde quedan retratados (sin ningún recato) los usos amorosos del Renacimiento. Las narraciones se reparten a lo largo de ocho jornadas (diez en cada una de las siete primeras y sólo dos en la octava). Diez viajeros, cinco hombres y cinco mujeres, se ven obligados por un gran temporal a refugiarse en un monasterio y permanecer allí incomunicados hasta que los monjes reparen un puente que ha quedado destruido. Para entretenerse, cada uno de los días, tras oír misa y reflexionar sobre las Santas Escrituras, los personajes se van a un prado cercano donde se cuentan historias -supuestamente verídicas- que luego comentan...  

Margarita de Angulema (1492-1549), la influyente reina de Navarra hermana de Francisco I de Francia, escritora, teóloga, reformista religiosa, valiente, atrevida, inquieta y sin pelos en la lengua, es su autora.

“La escritora que mejor sirvió a la causa de su sexo fue Margarita de Navarra, que propuso contra la licencia de las costumbres un ideal de misticismo sentimental y de castidad sin mojigatería, tratando de conciliar amor y matrimonio para honor y dicha de las mujeres.” 
(Simone de Beauvoir, El segundo sexo)

MÁS Margarita de Angulema, reina de Navarra:

11/12/16

EL CANARIO. Audiocuento (Katherine Mansfiel 1923)

"El canario" (The Canary) en la vida y la obra de Katherine Mansfield


KM con Dorothy Brett (1921)
Katherine Mansfield escribió The Canary (El canario) en julio de 1922 en el Hotel Chateau Belle Vue (hoy Hotel de Ville) de Sierre (Suiza) como regalo para su gran amiga la pintora Dorothy Brett a la que conocía desde 1915 y con la que compartió casa y amigos en el emblemático barrio londinense de Bloomsbury. Este fue el último relato finalizado por la escritora neozelandesa antes de morir de tuberculosis el 9 de enero de 1923. 

En El canario una mujer describe -a alguien sin identificar- cómo se siente tras la muerte de su canario, objeto de su amor y fuente de sus contadas alegrías domésticas. Un argumento sencillo, sí, tanto que incluso resulte poco atrayente, a priori, para muchos. Pero ahí radica la maestría de la autora cuya técnica envidiaba Virginia Woolf. 


Mansfield atrapa nuestra atención con la sutileza de una llovizna, un chirimiri que apenas notamos hasta que estamos empapados sin remisión. Ella sabe bien cómo llevarnos de lo muy particular a lo universal sin aspavientos. Con su escritura serena y certera teje una delicada malla tremendamente sólida. Se ausenta como narradora colocándonos ante la escena de forma abrupta, sin ninguna interferencia. Somos testigos de un pedacito de realidad que continúa tras el punto final. Un instante de una vida. Nada más y nada menos. Frágil en apariencia, pero con poderosas cargas de profundidad.

 Mary Annette Beauchamp 
Que esta sea su última historia invita a pensar que estamos ante algo más que el lamento por la muerte del canario. De hecho, algunos críticos lo consideran su epitafio literario. Sabemos por su correspondencia que, cansada y muy consciente de su enfermedad, Katherine Mansfield se replanteaba por entonces su vida y su escritura. En una carta fechada días antes de su muerte, el 31 de diciembre, le decía a su prima, la célebre escritora Elizabeth von Arnim (Mary Annette Beauchamp de soltera) : "Estoy cansada de mis historias pequeñas como pájaros criados en jaulas". Esta imagen de la jaula, el canario y las asociaciones que conlleva será recurrente hasta el final de sus días y va a arrancar con un comentario ocasional a principios de 1922.

Retrato de KM por Anne Estelle Rice (1918)
Durante su estancia en el Hotel Victoria Palace de París en febrero de 1922, Katherine escribía a su amiga, la artista Anne Estelle Rice contándole lo mucho que le gustaba la vista que tenía desde su habitación de la sexta planta "Resulta muy agradable", decía, "ver a la bella dama de enfrente llevar dentro a su canario cuando llueve y sacar su jacinto". Una observación que ampliaría semanas después cuando escribió a su prima Elizabeth: "La mujer de la habitación de enfrente tiene una jaula de mimbre llena de canarios. Cómo es posible expresar con palabras la belleza de su pizpireto trino que se eleva como si surgiera del mismísimo muro. Me pregunto qué soñarán cuando los cubre por la noche y qué significa en realidad ese rápido aleteo suyo". Pocos días después le escribiría a su amiga Dorothy Brett: "creo que mi relato para ti tratará sobre canarios. La gran jaula de enfrente me ha fascinado por completo. Pienso en ellos una y otra vez, sus sentimientos, sus sueños, la vida que tuvieron antes de estar enjaulados…".

Mansfield usó los canarios como una analogía de la situación en la que se encontraba, aprisionada por la enfermedad. A principios de junio le decía a su prima Elizabeth: "la verdad es que algunas personas viven enjauladas y otras son libres. Lo mejor que podemos hacer es aceptar cada uno su propia jaula y no decir nada más sobre ella. Yo puedo hacerlo. Y lo haré. Y creo que es sencillamente imperdonable aburrir a los amigos con un "no puedo más".

Publicado por primera vez el 21 de abril de 1923 en la revista británica The Nation and Atheneum, The Canary se incluyó también en El nido de la paloma y otros cuentos (The Dove’s Nest and other stories, 1923), libro cuya edición estuvo a cargo del crítico inglés John Middleton Murry con quien Mansfield se había casado en 1918. Murry sería muy cuestionado por la publicación de la obra porque, si bien Katherine estaba trabajando en esta antología, él seleccionó textos inacabados y otros que, probablemente, la escritora hubiera preferido corregir o, incluso, no publicar.

Los relatos de Katherine Mansfield son amados y odiados casi por igual. Unos la tachan de sensiblera y desmerecen su escritura. Otros alaban su sensibilidad y la etiquetan como gran artífice del cuento moderno colocándola junto a Chéjov y Maupassant. Lo cierto es que su obra es cada vez más conocida y valorada. Pero... no se puede agradar a todos. Ni falta que hace.


KM y John Middleton Murry en el jardín del Hotel Chateau Belle Vue de Sierre (Suiza) en julio de 1922